Jessica

Jessica Llorente lives and works in Bilbao and has a Fine Art degree Bellas Artes, University of the Basque Country, Bilbao.

I explore the identity of a deceased subject, who has left the ego or a place that is uninhabited, through the surface that this being or space has left empty, its residues, traces and traces. Video and photography are the main tools used to capture the essence of these themes. A search for the deep “being” within the subject that reveals itself to the artist.There is not only an internal and external exploration of the subject, but also an idea of ​​how the world relates to and deals with the idea of ​​death and decay.

Photograph from the Matrix series

Extreme isolation is used for each subject represented and also the vacuum. This allows us to see, understand and observe reality, without any previous comparison or judgment. The possibility of analyzing without being introduced in a pre-established context, eliminates any social, cultural or temporal reference. This allows observation without prior judgment. The viewer finds himself creating his own personal references, thus generating a first impression of something familiar and everyday. Knowledge is abandoned in order to see.

La artista busca representar la identidad de un sujeto difunto, que ha abandonado el ego o un lugar que está deshabitado, a través de la superficie que éste ser o espacio ha dejado vacía, sus residuos, huellas y rastros. El vídeo y la fotografía son las principales herramientas utilizadas para capturar la esencia de estos temas. Una búsqueda del profundo “ser” dentro del sujeto que se revela ante la artista.No sólo hay una exploración interna y externa del sujeto, también una idea de cómo el mundo se relaciona y trata la idea de la muerte, la decadencia y su decrepitud.Se utiliza un aislamiento extremo de cada sujeto representado y también el vacío.

Ésto permite ver, entender y observar la realidad, sin que exista comparación o juicio previo. La posibilidad de analizar sin que aparezca introducido en un contexto preestablecido, elimina cualquier referencia social, cultural o temporal. Ésto permite observar sin juicio previo. El espectador se encuentra consigo mismo creando sus propias referencias personales, generando así una primera impresión sobre algo cotidiano y conocido. Se abandona el conocimiento para poder ver.